Lamentamos informarles que acaba de caer por tierra aquella lista de excusas para no reciclar lo que se desecha en su hogar, escuela o trabajo.  Eso es porque los siguientes consejos son prácticas hasta para los casos de pereza o ajetreo extremo y salvan, incluso en momentos de dudas difíciles como “¿tubo de pasta de dientes se recicla?”.

Antes que nada, una excelente idea es pasar a pensar no en basura, y, sí, en residuos. Basura – técnicamente llamada desecho – es algo que no sirve para nada más. Los residuos tienen valor, solo necesitan ser separados adecuadamente. Y si tenemos en cuenta la producción anual de residuos en el mundo, llegamos a un número que asusta: son producidos anualmente 1.400 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos. La mayor parte, cerca de 800 millones de toneladas, se descarta en vertederos.

Pero antes de salir a aplastar latas, empieza a averiguar cuál es la mejor manera de reciclar en tu barrio o ciudad.

El primer paso es ver si hay cooperativas o recolectores independientes trabajando en tu región. Llama también a la municipalidad de tu ciudad y descubre si hay camiones municipales recogiendo reciclables y si hay puestos de recolección en tiendas – estos lugares se conocen como Ecopuntos o PEV, puntos de entrega voluntaria.

¡Averigua qué solución cabe mejor en tu rutina, toma tu chatarra y ven!

1. Di “no” sin piedad
Da un paso atrás y recuerda que la manera de ser más sostenible comienza al rechazar cualquier tipo de material que no necesitas, especialmente envases. Reducir el volumen de basura es el mejor camino (mira aquí consejos para no llevar basura a casa).

Algunos establecimientos ya disponen de un lugar para que dejes tus envases en el momento de la compra. Puedes pasar por la caja y dejar ya en el supermercado la cajita de pasta de dientes, por ejemplo.

2. Lavar o no lavar
Elimina los restos de comida de lo que desechas para ayudar al personal que hace la selección. El envase de yogurt tomará días o incluso semanas en llegar a las cooperativas de reciclaje. ¿Pensaste en el olor a ácido? ¡Exacto! Para no desperdiciar agua y facilitar, deja el envase en el fregadero, para que se lave con el agua usada para lavar los platos. Otra idea es aprovechar la servilleta usada para limpiar los envases antes de lavarlos.

3. Secos y húmedos
No tienes que tener cinco tachos de basura diferentes en casa. Separa solo los residuos secos (papel, lata, plástico, vidrio) de los húmedos. Más fácil, ¿no?

4. Todo lo que era de comer o quedó húmedo
Este tipo de residuo es responsable de la mitad del volumen, llena los rellenos sanitarios y produce gas metano – que es 20 veces más contaminante que el dióxido de carbono. Pero una buena parte puede ser compostada. Cáscara de frutas y vegetales, borra de café y hasta papel mojado pueden convertirse en adobo (aprende cómo crear tu compostera aquí).

Seco x húmedo: manda los residuos secos a reciclar. Seco: papel, plástico, lata, vidrio. Húmedo: filtro de café, papel sucio o húmedo, comida. Recuerda limpiar los envases antes de enviarlos a la recogida selectiva.

5. ¿Arrugar el papel para tirarlo a la basura? ¡No!
Evita doblar o arrugar el papel antes de tirarlo a la basura: siempre es mejor dejarlo entero. Como máximo, rasga las hojas. Es fácil de entender: cuanto más intacto, más dinero vale, porque las fibras (celulosa), se mantienen, aumentando el número de veces que se puede reciclar. Tampoco contamines el papel tirándolo con materiales que pueden ensuciarlo (como caja con restos de pizza). Y, si es posible, pon tus papeles de reciclaje separados del resto de los residuos.

6. Papel que no vale nada
En contrapartida, hay muchos tipos de papel que deben ir directamente a la basura no reciclable, como papel grasiento, plastificado, servilleta y papel higiénico sucio, papel carbón, facturas fiscales, aquellos que recibes de los POS de las tarjetas o supermercado (evita pedirlos) y papeles con pegamento – en el caso de estos últimos, separando la parte con pegamento, el resto puede seguir para el reciclaje.

Papeles: rasga, no arrugues. El papel arrugado pierde valor en el reciclaje.  Papel que no vale nada: servilleta, ticket fiscal y papel de carbono son desechos. Es decir, no se reciclan. Adhesivo no es reciclable. En el momento de tirar los post-it, separa para reciclar la parte que tiene solo papel. El pedazo con pegamento se va con los desechos.

7. Vidrio
Un futuro con envases de vidrio retornables debe ser nuestra meta, ya que evita el costo de reciclarlo. Hasta entonces, reutiliza al máximo sus recipientes. Y, en la medida de lo posible, evita las botellas long neck: no son retornables y el proceso de reutilización (que las convierte en múltiples pedazos de vidrio) es todavía complejo y costoso.

8. Latas de aluminio
No tires los anillos de las latas de refresco o cerveza. Pueden perderse en medio de la basura y terminan no siendo reciclados. Las latas de pintura o aerosol necesitan de mucho cuidado (mira el ítem “Peligro”).

Bebidas.  Botellas long neck no son retornables. Tampoco son fácilmente reciclables. ¡Mejor evitarlas! Latitas son amigas. Van para reciclaje. Preferentemente, no tires los anillos, pueden perderse en medio de los residuos.

9. Apretando la pasta de dientes
Estos pequeños tubos están hechos de polietileno de baja densidad, un tipo de plástico. Así que, saca el máximo de pasta posible y envíalos a reciclar con los secos (o plásticos).

10. Envases de snacks y similares
Puede no parecer, pero también se hacen de un tipo de plástico, que viene con una pequeña capa de aluminio. Por lo tanto, podría ser reciclado tranquilamente. El problema es que pocas empresas bancan este proceso, que es caro. Comprueba cómo funciona en tu región. Y no cuesta nada evitar este tipo de envases, ¿no?

11. Nuestra bandejita de cada día
Aquella minibandeja de isopor utilizada para almacenar, junto con el papel film, pescados, carnes y hasta verduras puede parecer una gran idea. Pero, en la situación actual, es un enemigo, pues su proceso de reciclaje es más caro. Por lo tanto, lleva recipientes de vidrio o aluminio y pide al carnicero para poner la carne allí. Frutas y verduras no necesitan embalaje, ¿correcto?

Una dato relevante: cuando compres algún producto electrónico o electrodoméstico embalado en isopor, descártalo en los residuos secos, ya que es reciclable y tiene más valor de mercado que el isopor común.

¿Qué hago con esto? Bandejitas, ¿para qué? Este tipo de isopor es difícil de reciclar. Clip no se recicla. No los pierdas por ahí, utilízalos tanto como puedas. Pasta de dientes: aprieta bien la pasta dientes (¡y mándala al reciclaje!) Esponja de acero no recicla.

12. ¡Peligro! ¡Peligro!
Cada producto o residuo considerado peligroso, no puede ir a la basura común. Entran en una ley conocida como logística reversa: las empresas que producen estos artículos tienen la misma responsabilidad que los consumidores al momento de desecharlos. De esta forma, tienen que disponer de sitios de recolección, a los que llevarás esos ítems, que tendrán el destino correcto. Ellos son:

  • Blister y frasco de remedios
    Las cajas pueden ser recicladas normalmente, pero el blister en el que quedan los comprimidos, no. Así como los tubos y botellas de remedio, pueden contener restos de compuestos químicos que contaminan el medioambiente. Por lo tanto, es necesario llevarlos a un punto de recolección –  muchas farmacias y centros de salud lo tienen.
  • Pilas, baterías, bombillas y latas de pintura
    Hay puntos de recogida en supermercados y tiendas especializadas en este tipo de producto. En el caso de la pintura, lo ideal es dejar el material que quedó pegado en la lata secándose al menos por 24 horas – esto facilita el reciclaje.
  • Café amargo
    Las cápsulas de café son muy difíciles de ser recicladas porque mezclan distintos componentes como aluminio y plástico. Entran en la regla de logística reversa, por lo que existen puntos de recolección en las tiendas de las principales marcas.

13. ¡Basura!
Hay algunos objetos que no son reciclables para nada. Y esta lista puede dejar a mucha gente asombrada. ¿Listo (a)? Además de los ya mencionados papeles con pegamento y facturas fiscales, el papel film, los clips, la esponja de acero y cintas adhesivas, también se consideran restos. Van directamente al vertedero, junto con la basura húmeda no compostada.

¡Peligro! ¡Peligro!  Medicamentos: cajas de medicamentos van para el reciclaje. Los blísters y frascos, no. Evita la contaminación química. Busca puestos de recolección en supermercados y tiendas especializadas. Prefiere colador de café.

14. Piensa diferente
En este informe, damos consejos sobre cómo reducir el uso del plástico en el día a día.

Si todavía piensas en quejarte por tener que separar la basura, piénsalo otra vez. Los residentes de esta ciudad de Japón tienen que separar los residuos en 34 categorías diferentes:

Para la producción de este contenido, fueron consultadas Erika Raísa Duarte Silva, analista de proyectos especiales de la cooperativa Yougreen; y Leila Vendrametto y Monica Barboas Pliz, educadoras ambientales de Ecoativos, proyecto del Instituto Alana que tiene como objetivo llevar la cultura de la sostenibilidad a alumnos de escuelas públicas brasileras.

Este contenido tiene el apoyo de ONU Medio Ambiente y es parte de la campaña mundial #SinContaminación y #Mareslimpios

PARA SABER MÁS

  • Videos, tutoriales y datos detallados para aquellos que quieran profundizar más sobre cómo y por qué reciclar, mira aquí (en inglés).
  • Cables, batería de teléfono celular, madera… Este sitio web (en portugués) muestra cómo y dónde desechar correctamente lo que no sirve más.
  • Lee aquí explicaciones (en portugués) sobre un acuerdo firmado en el sector del embalaje, además de una buena guía para aprender a reutilizar o reciclar materiales del día a día.
  • Videos sobre temas relevantes para hacernos pensar e ir más allá de reciclaje, como el consumo consciente y el origen de los productos que consumimos.
  • Una guía (en español) que derriba mitos y muestra formas para hacer un reciclaje consciente y práctico.
  • Bea Johnson, una de las precursoras del movimiento Basura Cero, trae consejos de oro de cómo ella y su familia logran tener una vida sin producir prácticamente ninguna basura (en inglés).